[06.06.2005]-Hora 10:50 am de Cuba
El jefe del Grupo de Misiones Especiales
(GME) organizado por la Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos, con base en la
Florida, pensó que esta era una más entre las 25
acciones de infiltración llevadas a cabo en Cuba.
Miguel A. Orozco Crespo penetró en territorio cubano
el 20 de octubre de 1962 al frente de dos grupos,
esta vez por Malas Aguas, en Pinar del Río.
Sus integrantes fueron escogidos por la CIA entre
ex militares de la tiranía batistiana, entrenados en
territorio estadounidense y en Guatemala para
introducir armas y explosivos en nuestro país,
enseñar su manejo a los alzados en las bandas
contrarrevolucionarias, buscar información militar y
realizar sabotajes en centros económicos.
Cientos de armas fueron capturadas junto a las
decenas de criminales al servicio de la CIA, quienes
intentaban realizar atentados contra los dirigentes
de la Revolución.
El grupo que él dirigía tenía la misión de
enterrar las armas que traían y levantar el plano de
una supuesta unidad soviética que debía existir en
ese lugar. El otro núcleo del GME desembarcó próximo
a Malas Aguas, y cumplió su objetivo de poner cargas
explosivas en el funicular que lleva el mineral de
las Minas de Matahambre a Santa Lucía.
Pero la vigilancia revolucionaria del pueblo y su
acción conjunta con los órganos del Ministerio del
Interior permitieron la detención de los
infiltrados, localizar a tiempo la carga explosiva y
neutralizarla, pues de estallar hubiera podido
costarle la vida a cerca de 400 hombres que
laboraban bajo tierra en la mina.
Al igual que este caso, el Museo del Ministerio
del Interior, situado en 5ta. Avenida y Calle 14, en
el municipio de Playa, atesora otros cientos en sus
salas que recogen diversas acciones políticas,
militares, económicas, biológicas, diplomáticas,
psicológicas, propagandísticas, de espionaje y actos
terroristas, y sabotajes dentro y fuera de Cuba;
infiltraciones, organización y apoyo logístico a
bandas armadas y grupos mercenarios clandestinos e
intentos de liquidar físicamente al Comandante en
Jefe Fidel Castro y a otros dirigentes de la
Revolución.
Todas estas operaciones realizadas en más de 40
años, han sido organizadas por los Servicios
Especiales yankis con la aprobación de los distintos
Gobiernos de Estados Unidos.
Gladys Lairona Rodríguez, investigadora
sociopolítica y museóloga, explica que la
institución recoge en las 14 salas el trabajo de
Inteligencia y Contrainteligencia en respuesta a las
acciones enemigas; cumplimiento de misiones por
combatientes de Tropas Guardafronteras, Inmigración
y Extranjería, de las fuerzas de la Policía Nacional
Revolucionaria y el trabajo criminalístico en el
enfrentamiento a todo tipo de manifestaciones
delictivas. Se exhiben, además, muestras de cómo es
el sistema penitenciario cubano; la historia del
Cuerpo de Bomberos de Cuba y lo que se hace en
prevención social y atención a menores, y en el
registro de identidad de la ciudadanía.
Hay pasajes sobre la participación de los
combatientes del MININT en misiones
internacionalistas y se exponen, a manera de
homenaje permanente, las fotos de los miembros del
organismo que han ofrendado sus vidas en diferentes
misiones.
EL MUSEO Y ALGO MÁS
El Museo se inauguró el 26 de marzo de 1989, en
el aniversario 30 de la fundación de la Seguridad
del Estado, y al principio solo se exponía lo
referente a ese órgano. En 1991, con motivo del
aniversario 30 del MININT, las instalaciones del
Museo fueron ampliadas para incorporar las
actividades del resto de las fuerzas que integran el
organismo. Ubicada en dos casas, la institución
cuenta también con un Centro de Documentación y
Biblioteca, con más de 1 100 títulos de literatura
general y especializada. El contenido de sus salas
se vincula a la Batalla de Ideas.
Su misión fundamental es preservar, conservar y
promover el patrimonio documental acerca de la
participación de los combatientes del MININT, junto
al pueblo, en el enfrentamiento a la actividad
enemiga y la transgresión del orden interior en el
país, mostrando al visitante valores inéditos,
objetos y medios ocupados.
Su creación ha tenido un gran impacto en la
población, que ha podido conocer mejor el trabajo
del Ministerio del Interior.
Desde su apertura, el Museo ha recibido a más de
360 000 visitantes; sus puertas están abiertas de
martes a viernes, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., y los
sábados de 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde.
La lucha del Ministerio del Interior en estos 44
años es la de nuestro pueblo, y el Museo recoge ese
batallar contra las fuerzas del enemigo y los
elementos antisociales.