[06.06.2005]-Hora 10:50 am de Cuba
El Presidente cubano Fidel Castro propuso la
creación de un tribunal permanente contra el
terrorismo en el hemisferio, el cual consideró
excelente contribución a la lucha contra ese
flagelo.
Fidel clausuró el Encuentro Internacional contra
el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia, al que
asistieron personalidades de 67 países.
Somos los dolientes, los que más sabemos, de
sufrimientos y de terrorismo, apuntó Fidel
refiriéndose a las barbaries cometidas en el
hemisferio.
Explicó que el capítulo cubano que convocó a la
reunión celebrada en La Habana del 2 al 4 de junio,
puede adelantar en la idea de una instancia de este
tipo en el hemisferio occidental.
Aludiendo al terrorismo, como esencia de la
política imperialista, recordó el lanzamiento de
bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, masacre
que aún hoy conmociona al mundo.
Después de esa tragedia fabricaron decenas de
miles de ese tipo de bombas, hicieron experimentos
nucleares con seres humanos en los Estados Unidos y
desarrollaron métodos de tortura, añadió.
Fidel también recordó los actos de crueldad
practicados en Viet Nam, que causaron la muerte a
cuatro millones de habitantes, invalidaron otros
cuatro millones de personas y provocaron cuantiosos
daños materiales.
Contra tantos hechos criminales alimentados por
los gobiernos de turno en la superpotencia, los
participantes en el encuentro levantaron sus voces,
a lo que Fidel llamó un foro de combate.
De qué escuela habrán aprendido tales actos de
crueldad y métodos de tortura que tantas vidas han
costado, preguntó y recordó el manto de dolor que se
tiende sobre los pueblos.
Al respecto señaló que tales enseñanzas fueron
aprendidas de la Escuela de las Américas, y a la vez
se probaron y enriquecieron en una espiral de terror
en Argentina, Chile, Centroamérica y otros sitios.
Tales armas fueron suministradas a gobiernos
genocidas títeres de las administraciones
estadounidenses, dijo.
En reclamo de hacer justicia frente a tales
crímenes, incluido el perpetrado contra un avión
civil cubano en 1976, Fidel exigió nuevamente a
EE.UU. la extradición a Venezuela del terrorista Luis Posada Carriles.
Hay que obligarlos a que digan cómo ese criminal
entró en su territorio, aunque dure 100 años les
seguiremos preguntando, están embarcados y la
paciencia se les está acabando, acotó.
Ellos -comentó- tienen que arreglar ese enredo,
toda esta historia se conoce y están cometiendo
faltas muy graves, pues desde hace dos meses Cuba
espera respuesta a las denuncias hechas sobre Posada y sus
cómplices.
Ni siquiera ningún vocero dijo una sola palabra
aclaratoria en este tiempo, negaban saber algo,
señaló el Presidente cubano a la vez que llamó a que
no desaparezcan al asesino.
El Comandante en Jefe condenó también el derecho
autoproclamado del gobierno de Estados Unidos de
realizar u ordenar ejecuciones extrajudiciales
contra toda persona que afecte sus intereses imperiales.
Dijo que George W. Bush, ha respaldado esta
política con una ley presidencial que les permite
matar a 100, 200 ó 500, según les convenga, e
incluso defiende esto ante el Congreso.
Fidel expresó que el "emperador" se manifiesta
con orgullo frente al Senado, en clara referencia a
los que ha mandado a eliminar de la siguiente forma:
"ya no constituyen un peligro para nuestra
seguridad".
Ahora lo que debemos preguntarle es cuántos han
ejecutado, dónde están los cadáveres y que saben sus
familiares al respecto, acotó.
Ese no es el camino para acabar con el
terrorismo, como tampoco lo es la guerra, como
advertimos cuando los atentados del 11 de
septiembre, el camino es esto que estamos haciendo
aquí, señaló el Presidente cubano en referencia al
encuentro.
Tenemos la moral suficiente para hacer estos
reclamos, agregó, y dijo que en la Revolución, que
lleva casi medio siglo, jamás se ha matado a nadie
de manera extrajudicial, ni torturado a ningún
prisionero, ni siquiera en Girón cuando se
capturaron mil 300 mercenarios.
Nos hemos sentido satisfechos -dijo- por haber
sido leales a nuestros principios, pues con hombres
de poca moral no se ganan batallas, ni guerras, ni
se hacen triunfar las buenas ideas.
Explicó Fidel que el mundo entero siente
desprecio por la fuerza de Estados Unidos, a la que
ya nadie le teme.
Cuando los seres humanos le pierden temor a la
fuerza, la fuerza no existe, cuando los hombres
apelan a las ideas no hay armas que puedan contra
ellas, expresó el mandatario.
Sentimos desprecio por los dueños de esas armas,
reiteró, no basta con disponer de estas, sino que
hay que tener el valor de usarlas en una guerra
perdida de antemano, que no tendrá el apoyo ni
siquiera de los norteamericanos, cada vez más
concientes de la falta de moral y ética de su
gobierno.
Cuba tiene el derecho de expresar sus ideas y lo
hará sin miedo al poder de las armas y con la moral
de un pueblo que lleva medio siglo resistiendo
frente al Imperio, sentenció.
El estadista destacó el hecho de que aún en medio
de tales circunstancias el país ha sido capaz de
avanzar, porque ha cultivado inteligencias y hoy
posee el mayor número de médicos per cápita en el
mundo, uno de los más bajos índices de mortalidad
infantil, inferior a la de EE.UU., y una perspectiva
de vida que crece cada día.
Se refirió a las mentiras echadas a rodar por la
Casa Blanca en relación con supuestas medidas de
Cuba para molestar a los diplomáticos, cuando la
Isla es el lugar donde mejor trato reciben esos
funcionarios.
Señaló que están desesperados y son capaces de
las provocaciones más increíbles para atemorizarnos,
pero no cuentan ni con lo más mínimo para dañar la
fortaleza de la Revolución, que es de acero.
Se topan con un país que tiene una seguridad
total en sí mismo, que no necesita para nada de la
presencia aquí de sus funcionarios, y confío en que,
por encima de las mentiras, son cada vez más los que
creen en Cuba, aseguró.
Fidel expresó que el gobierno norteamericano está
furioso por todo lo que se ha dicho en este
encuentro, un punto de partida para elaborar una
enciclopedia para las actuales y futuras
generaciones sobre la historia del terror en
nuestros pueblos.
Hay que desenmascararlo, desmoralizarlo, instó,
porque tiene endeble la moral.
Recordó que históricamente Estados Unidos se ha
valido de la mentira para alcanzar sus intereses más
mezquinos, y evocó lo que tan previsoramente dijo
Simón Bolívar de que ese país parecía estar
predestinado por su naturaleza a plagar de miseria
la América en nombre de la libertad.
En ese camino, sin embargo, han tenido que
enfrentarse al poder y la fuerza de las ideas, que
les impidió apoderarse de Cuba, los echó de la isla
de Vieques, convertida en un gran campo de tiro, y
los obligó a reconocer la independencia de Panamá
sobre su canal, citó.
El Presidente cubano se refirió a la nueva época
que se abre en medio de luchas largas y difíciles,
con la Alternativa Bolivariana para las Américas
propuesta por el Presidente venezolano Hugo Chávez,
para hacer realidad los sueños de solidaridad y
justicia social.
Ejemplificó con la colaboración cubano-venezolana
y elogió los avances del país latinoamericano en
educación, con un programa inédito en el mundo,
dijo.
Fidel denunció que el noble ejercicio de la
medicina se ha comercializado hasta tal punto que
hoy en el hemisferio reina un gran desastre
sanitario, en cambio Cuba y Venezuela graduarán en
una década 100 mil médicos.
Alertó que el mundo vive uno de los peores
momentos de la historia, con el despilfarro
descomunal del combustible, la contaminación
ambiental, las crisis económicas, y advirtió que
cada vez hay menos tierras para cultivar, cambios de
clima, sequías y tala indiscriminada de bosques.
Todo es una locura, no es como para estar
desapareciendo y asesinando gentes, sino para
trabajar coordinadamente y evitar así consecuencias
apocalípticas, afirmó el mandatario cubano.
Sobre estos temas ahondaremos en la próxima cita
que tendremos relativamente pronto, en la cual
trataremos también el terrorismo económico y social,
porque escuché aquí que 100 niños mueren de hambre
cada día en Argentina, uno de los principales
productores de trigo, maíz, carne, leche y frijoles,
dijo.
En tantas reuniones que hemos celebrado aquí a lo
largo de los años, creo que nunca ninguna dejó una
estela tan grande de admiración, cariño y alta
valoración, expresó.