[23.11.2007]-
Actualización 11:45 am de Cuba
La necesidad de
sustituir importaciones, como lo orientó el General
de Ejercito Raúl Castro el pasado 26 de julio,
cuenta hoy con un impulso decisivo en el caso del
arroz, cuya producción nacional no cubre ni siquiera
la mitad del consumo actual del país.
En
taller efectuado el martes último en la sede del
Instituto Nacional de Investigaciones Fundamentales
de la Agricultura Tropical (INFAT), dirigentes de la
Agricultura Urbana, del Instituto de Investigaciones
de Arroz, de los ministerios del Azúcar y la
Agricultura y productores destacados de distintas
provincias, discutieron al detalle las ventajas que
ofrece la generalización del Sistema Intensivo del
Cultivo Arrocero (SICA) experiencia extendida en
Madagascar, China, Viet Nam y otros países.
Según lo explicado por la doctora Rena Pérez,
asesora del Grupo Estatal de Alimentos del MINAZ, y
productores de La Habana, Pinar del Río y otros
territorios, la aplicación de solo algunos
principios del citado método ha permitido
cuadriplicar y hasta quintuplicar los rendimientos
del cereal por hectárea –en no pocos casos- aparte
de un sensible ahorro de semilla, agua, combustible
y otros insumos.
Entre los acuerdos del encuentro, se adoptó la
decisión de seleccionar un grupo de productores en
diferentes municipios, cuyas acciones y resultados
serán valorados periódicamente por especialistas,
con el fin de extender con la mayor rapidez posible
las mejores experiencias, sobre la base de la
comunicación directa en el terreno.
El SICA tiene como virtudes fundamentales la
modificación de cinco prácticas tradicionales en el
transplante de arroz: edad de las posturas; tiempo
entre el saque y la siembra; número de posturas por
hueco; densidad de siembra y forma de transplante.
Al concluir el evento, el doctor Adolfo Rodríguez
Nodal, jefe del Grupo Nacional de la Agricultura
Urbana, llamó a dar todo el calor que demanda el
SICA, sin convertirlo en un dogma ajeno a las
condiciones concretas de cada lugar.
El taller fue presidido también por Jorge Luis
Hernández, director del Instituto de Investigaciones
del Arroz, y Luis Alemán, jefe del Grupo Nacional de
Cultivo de Arroz Popular.