A Francisco Gento,
La Galerna del Cantábrico, se le considera con toda justicia
el mejor extremo izquierdo de todas las épocas. Casi ningún
experto lo discute. No por gusto, aquel hombre que rompía las
defensas rivales a fuerza de velocidad en los desbordes, fue uno
de los líderes del fabuloso Real Madrid _ Di Stéfano, Puskas,
Kopa, Santamaría, Rial..._ , que prácticamente monopolizó la
Copa de Europa.
Rápido como el rayo, Gento era capaz de correr
los cien metros en 10,9 segundos con el balón en los botines.
Nacido el 21 de octubre de 1933 en la localidad española de
Guarnizo (Cantabria), la carrera profesional del único jugador
con seis Copas de Europa (1955-56, 56-57, 57-58, 58-59, 59-60 y
65-66), incluye además 12 Ligas de España (1953-54, 54-55,
56-57, 57-58, 60-61, 61-62, 62-63, 63-64, 64-65, 66-67, 67-68 y
68-69), dos Copas de la península (1961-62 y 69-70), dos Latinas
(1955 y 1957), además de la Intercontinental de 1960.
Su talento simpar lo condujo a ser elegido el
cuarto futbolista español más destacado de la última centuria,
por la Federación Internacional de Historia y Estadísticas, y en
el club blanco constituye una leyenda, entre otras razones,
porque posee el récord de más temporadas con el primer equipo
madrileño (18 en total).
A lo largo de esas campañas, Gento jugó 428
partidos de Liga para la entidad merengue, en los cuales marcó
128 veces. Y si le añadimos los encuentros que efectuó en otros
torneos, sus guarismos se elevan hasta los 761 desafíos, con 253
perforaciones.
Antes de recalar en el Madrid, el
centrocampista había jugado para el Rayo Cantabria (1950-52) y
el Racing de Santander (1952-53). De ahí se fue al elenco
supremo de la capital, y en él permaneció desde 1953 hasta 1971.
Vestido de Furia Roja, Gento intervino
en 43 encuentros, anotó cinco goles y tomó parte en los
Mundiales de 1962 y 1966.